Substack lanza herramienta de detección de IA con Pangram
Substack dio un paso firme hacia la transparencia en los contenidos generados por máquinas. A partir de hoy, la plataforma de newsletters integra una herramienta de detección de IA creada junto a la startup Pangram, que cualquier lector puede usar para analizar un texto y conocer qué porcentaje fue escrito por inteligencia artificial.
La función está disponible en la versión web y en iOS; los usuarios de Android tendrán que esperar algunas semanas. Solo se puede aplicar a textos de más de 100 palabras que hayan sido publicados desde el 21 de julio de 2026. Al lado del botón de escaneo, los creadores también reciben un nuevo espacio para indicar de forma explícita si usaron inteligencia artificial y cómo lo hicieron.
Así funciona la nueva herramienta de detección de IA de Substack
El sistema se apoya en los modelos de Pangram, una empresa especializada en identificar texto generado por modelos como GPT o Claude. Cuando un lector activa la opción, el algoritmo examina patrones de escritura y asigna una puntuación que estima cuánto del artículo proviene de una máquina. Substack aclaró en la entrada oficial de su blog que no es una prueba definitiva, sino una guía para fijar expectativas.
La decisión llega en un momento en que plataformas como LinkedIn reciben críticas por la avalancha de contenido sintético. De hecho, el anuncio de Substack incluye un dardo directo a esa red social y acuña el término “Claudefishing” para describir los intentos de simular conexión humana con “basura de IA”.
¿Qué es el “Claudefishing” y por qué Substack señala a LinkedIn?
El nombre mezcla “Claude” (el asistente de Anthropic) con “catfishing”. Según Substack, publicaciones que usan IA para fingir empatía o experiencias personales generan desconfianza. “La gente debe saber lo que está leyendo”, resume el comunicado. Ese principio es el que sostiene toda la nueva estrategia de la compañía.
Sin embargo, la propia herramienta no es infalible. Una investigación de The Atlantic puso a prueba a Pangram y otros detectores, y encontró que la precisión varía mucho según el modelo de IA usado y el estilo del texto. Substack reconoce esas limitaciones y adelanta que estudia más funciones para que los lectores puedan filtrar o marcar preferencias frente al contenido automatizado.
Mientras Substack busca claridad, otras empresas toman caminos más restrictivos con la IA generativa. Recientemente, Alibaba prohibió a sus empleados usar Claude Code por sospechas de seguridad, una medida que muestra cómo la industria aún navega entre la adopción y el control.
Por ahora, la detección de IA en Substack es voluntaria y depende de que los lectores activen el escaneo. No se trata de un bloqueo automático, sino de una capa de información que los suscriptores pueden consultar antes de decidir si leen o no un artículo.
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